jueves, 2 de febrero de 2012

Cap 51 ¡FIN!



—Puedo comprenderlo —repuso Miley.

—Estás embarazada... —murmuró Nick de pronto.

—Sí —asintió 
Miley—. ¿Estás contento?

—Pues, un poco sorprendido.

—Tengo algo para ti —dijo
Miley tomando la varita del test de embarazo, y dándosela—. Es nuestro hijo. ¿Qué quieres que sea niño o niña?

Entonces, 
Miley pudo comprobar cómo le embargaba la felicidad a Nick. Resultaba difícil de creer que un simple objeto le hubiera puesto tan furioso minutos antes, y le hiciera tan feliz en aquellos momentos.

Nick tomó a Dulce
Miley  en brazos y la subió a la cama, abrazándola tiernamente.

—Desde el primer momento que vi tus bellos ojos azules, mientras estabas tirada en aquella calzada londinense, supe que ibas a ser muy importante para mí — afirmó él—. Pero nunca me pude imaginar que ibas serlo de este modo.

—A ver lo que sientes —le incitó ella a poner su mano sobre el vientre, todavía plano.

Y enseguida se miraron ambos a los ojos alcanzando la plenitud.

—Te voy a querer hasta el final de mis días —le confesó Nick—. Y jamás te dejaré marchar.

—Por si no lo has notado, he sido yo la que ha insistido en quedarse... —bromeó
Miley.

—Testaruda —la acusó él cariñosamente.

—No, enamorada.

Entonces, Nick la besó con ternura, jurándole amor eterno.

Timo Jonas nació una calurosa mañana de verano.

Su madre estaba agotada, pero no quería dormirse. Estaba demasiado ocupada observando a Nick que estaba sentado a su lado, con Melanie sobre una pierna y el pequeño en su regazo.

Los estaba presentando con voz paciente, para que ambos pudieran entender sus palabras. De hecho, Melanie lo hizo porque inmediatamente después acarició con su mano la mejilla del bebé. Este se parecía mucho a ella cuando nació.

A
Miley se le puso un nudo en la garganta al ver ese acto tan entrañable en un ser tan pequeño. Nick también se enterneció y enseguida besó la mano de la niña.

Al levantar la mirada, captó la de
Miley que le sonrió dulcemente. Pero él no lo hizo. Estaba demasiado emocionado como para poder sonreír.

—Estoy colmado de felicidad —afirmó él.

Con eso bastaba para expresar sus sentimientos en aquellos momentos. Como
Miley necesitaba contacto físico con el propietario de aquellos sentimientos, hizo reposar una mano sobre el hombro de Nick. Este la acarició con su mejilla, mientras su atención volvía a dirigirse hacia sus hijos.

Y esa fue la última imagen que vio
Miley antes de dormirse: su amor, toda su alegría en aquel preciso instante. Su vida también estaba colmada de felicidad.









Fin.

2 comentarios:

  1. aaaaaawwwwww tu segunda nove k leo y me encanto aaaaaaawwwwwwwww la ame
    me muero por leer la siguiente !!

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  2. wow tan tiernooooooo el final me super comovio me sigo leyendo las otras noves cuidate.

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