viernes, 3 de febrero de 2012

Cap 16.-

Los padres de Nick se acercaron a saludarlos. Miley les sonrió.Nick era igual que su padre, advirtió ella. Su madre era más joven y muy distinguida. Ambos padres la abrazaron efusivamente y con sinceridad. A  Miley le gustaron desde el primer momento.
Después, fueron al hotel donde daban una cena buffet.
Miley tuvo tiempo allí de entablar amistad con los padres de su marido, que la pusieron al día sobre las correrías de joven de él.
-Nick siempre ha sido una persona muy alegre -Denisse Jonas sonrió-. No sabes lo feliz que me hace que haya vuelto a enamorarse y haya decidido sentar la cabeza. Me tenía muy preocupada después de lo de Paula.
-Debió ser terrible -dijo
Miley con voz queda.
-Mejor no hablar de Paula, ¿no te parece? -dijo la madre de Nick inmediatamente-. Hoy es un día feliz. Ha sido muy inoportuno por mi parte mencionarlo. Perdóname,
Miley.
-No te preocupes, Denisse-respondió
Miley sonriendo-. En realidad, me alegra que la hayas mencionado. A Nick le resulta difícil hablar del pasado y yo no quiero presionarlo porque sé lo doloroso que es para él. Pero, a veces, me pregunto cómo era ella. ¿Cómo era?
La madre de Nick vaciló unos momentos.
-Era como otro miembro más de la familia. Sus padres eran nuestros mejores amigos y ella y Nick crecieron juntos, y ninguno de los dos tenía ojos para nadie más. Cuando murió, fue como si a Nick le hubieran arrebatado una parte de sí mismo. Estaba destrozado. Incluso cuando empezó a salir con chicas otra vez, lo hacía con las que se parecían un poco a Paula: morenas y de ojos verdes. Creo que el motivo por el que se marchó de Boston y de los Estados Unidos fue para distanciarse de todo y empezar una nueva vida.
Denisse sonrió y añadió:
-Y lo ha conseguido. Ha dejado el pasado atrás y se ha enamorado de una chica realmente maravillosa. Estoy absolutamente feliz.
Miley esbozó una sonrisa trémula. Miró a su alrededor, preguntándose dónde se había metido Nick. De repente, necesitaba que estuviera a su lado, necesitaba sentir su calor.
Le vio hablando con Lola al otro lado del salón.
Había sido idea de
Miley invitarla. Quería que los términos fueran amistosos entre ellas dos y dejar a un lado esos ridículos celos.
-¿Cómo os conocisteis Nick y tú? -preguntó Denisse.
-Trabajábamos en la misma empresa. Yo era secretaria de uno de los directores de MacDales, y Nick trabajaba en el departamento de informática. Solíamos almorzar juntos, y no parábamos de hablar de esto y aquello -
Miley sonrió al recordar-. A veces, los dos nos quedábamos trabajando hasta tarde. Éramos buenos amigos, nada más. Fue entonces cuando, un día, Nick me dijo que se marchaba de la empresa por­que iba a montar la suya propia, y yo me quedé desolada.
-¿Y entonces te pidió que fueras a trabajar con él, a su empresa? -adivinó Denisse.
-Naturalmente -Nick apareció de repente a su lado-. Era la mejor secretaria de la empresa, y yo sólo me merezco lo mejor.
Nick le puso a
Miley un brazo alrededor de la cintura y la atrajo hacia sí.
-Fui a por ella tan pronto como empezó a funcionar mi empresa. ¿No es verdad, señora Jonas?
-Sí que lo es -
Miley le sonrió.
Alguien se acercó y reclamó la atención de los padres de Nick, y éste y 
Miley se quedaron a solas un momento.
-¿Estás bien? -le preguntó Nick.
-Claro.
-¿No estás cansada? -Nick le acarició el rostro con la yema de un dedo.
La preocupación de Nick por ella la llenó de felicidad, y de deseo. Aunque no sentía náuseas, sí se cansaba mucho.
-No demasiado -le aseguró ella con un brillo travieso en los ojos.
-Estupendo. Me molestaría desaprovechar la suite nupcial que he reservado -declaró él con una carcajada.
-¿Has reservado una suite nupcial aquí? -ella lo miró sorprendida.
Había creído que iban a pasar unos días tranquilos en su nueva casa. Demi lo había organizado para pasar esos días en casa de una amiga con el fin de dejarlos a solas.
-No, aquí no -sonrió él.
-Entonces, ¿dónde?
-No seas tan impaciente. Es una sorpresa.
-Pero yo no he preparado ninguna maleta ni nada, todo lo tengo en la casa y...
-No te preocupes, todo está arreglado... a pesar de que no creo que vayas a necesitar ninguna ropa -el ronco y sexy tono de voz encendió el deseo de 
Miley.

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