Un amigo de Nick los interrumpió, y Miley se quedó sola momentáneamente.
-Felicidades -Lola McDowell la sacó de su ensimismamiento.
-Gracias - Miley se obligó a sonreír a aquella mujer.
-¿Qué te parece tu nueva casa? -le preguntó Lola.
-Maravillosa -respondió Miley con entusiasmo-. Necesita unos arreglos, pero nada de gran importancia.
Lola esbozó una amplia sonrisa.
-Sí, pero el cuarto de estar es precioso. Y las vistas son encantadoras.
Miley frunció el ceño.
-¿Has visto la casa?
-Sí, claro -Lola abrió sus grandes ojos verdes-. Nick quería conocer mi opinión antes de firmar el contrato. Quería tener la opinión de una mujer.(BIT*CH ¬¬)A Miley se le encogió el estómago. ¿Cómo podía haberle hecho eso Nick?, se preguntó en silencio. ¿Cómo podía haber requerido la opinión de otra mujer que no fuera ella?
Pero recuperó la compostura al momento.
-Nick ha llevado a mucha gente a verla antes de comprarla -mintió Miley, esperando sonar convincente. (AH! :cara_preocupado: )Miley levantó su vaso de zumo de naranja y miró a Lola de soslayo.
-Nick es un encanto. Ha hecho malabarismos para encontrar una casa exactamente a la que yo le describí como mi sueño de casa. Es muy romántico, me mima demasiado.
Le encantó ver la mirada fiera de Lola.
Nick volvió a su lado en ese momento.
-¿De qué estáis hablando?
-De vuestra casa, cariño -Lola le sonrió coquetamente-. A propósito, felicidades.
Entonces, se puso de puntillas para darle un beso en la mejilla.
-Sé que no es momento para sacar a relucir los negocios -continuó Lola al apartarse de él-. Pero vamos a necesitar pronto las cifras del proyecto.
Continuaron con una conversación que a Miley le resultó difícil seguir. Y si ahora hablaban de negocios, ¿de qué habían estado hablando antes cuando estaban solos al otro lado del salón?
Nick fue a dejar su copa vacía encima de una mesa y miró a Miley. Ella tenía los ojos fijos en la ventana, su expresión era triste.
-Felicidades -Lola McDowell la sacó de su ensimismamiento.
-Gracias - Miley se obligó a sonreír a aquella mujer.
-¿Qué te parece tu nueva casa? -le preguntó Lola.
-Maravillosa -respondió Miley con entusiasmo-. Necesita unos arreglos, pero nada de gran importancia.
Lola esbozó una amplia sonrisa.
-Sí, pero el cuarto de estar es precioso. Y las vistas son encantadoras.
Miley frunció el ceño.
-¿Has visto la casa?
-Sí, claro -Lola abrió sus grandes ojos verdes-. Nick quería conocer mi opinión antes de firmar el contrato. Quería tener la opinión de una mujer.(BIT*CH ¬¬)A Miley se le encogió el estómago. ¿Cómo podía haberle hecho eso Nick?, se preguntó en silencio. ¿Cómo podía haber requerido la opinión de otra mujer que no fuera ella?
Pero recuperó la compostura al momento.
-Nick ha llevado a mucha gente a verla antes de comprarla -mintió Miley, esperando sonar convincente. (AH! :cara_preocupado: )Miley levantó su vaso de zumo de naranja y miró a Lola de soslayo.
-Nick es un encanto. Ha hecho malabarismos para encontrar una casa exactamente a la que yo le describí como mi sueño de casa. Es muy romántico, me mima demasiado.
Le encantó ver la mirada fiera de Lola.
Nick volvió a su lado en ese momento.
-¿De qué estáis hablando?
-De vuestra casa, cariño -Lola le sonrió coquetamente-. A propósito, felicidades.
Entonces, se puso de puntillas para darle un beso en la mejilla.
-Sé que no es momento para sacar a relucir los negocios -continuó Lola al apartarse de él-. Pero vamos a necesitar pronto las cifras del proyecto.
Continuaron con una conversación que a Miley le resultó difícil seguir. Y si ahora hablaban de negocios, ¿de qué habían estado hablando antes cuando estaban solos al otro lado del salón?
Nick fue a dejar su copa vacía encima de una mesa y miró a Miley. Ella tenía los ojos fijos en la ventana, su expresión era triste.
Nick frunció el ceño y le tocó el brazo.
- Miley, ¿en qué piensas? -le preguntó él con ternura.
-En nada importante -respondió Miley consciente de que Lola estaba escuchando.
-Está soñando con la vida doméstica -comentó Lola con una falsa sonrisa-. Niños y limpiar la casa, seguro.
En ese momento, Joe apareció a su lado.
-Yo diría que si Miley está soñando en algo es en la carrera que aún puede tener como modelo en Sydney. Si no va allí, es sólo porque ella y Nick están sumamente enamorados.
-Sí, Joe, vale - Miley miró a su amigo con expresión de advertencia.
Luego miró a Nick, que parecía muy serio de repente.
El padrino de Nick se sumó al grupo.
-Damas y caballeros, antes de que los novios nos dejen, me gustaría que brindáramos por su felicidad.
Brindaron y aplaudieron.
En breve, después de que todo el mundo les desease mucha felicidad juntos, les acompañaron a la salida del hotel donde los esperaba una lancha motora.
La sorpresa hizo echarse a reír a Miley.
Cuando todos se arremolinaron alrededor de la motora para despedirlos, Miley se abrazó a su hermana.
-¿Estabas enterada tú de esto? -le preguntó a Demi.
-Claro. ¿Quién crees que te ha hecho la maleta?
Al cabo de un rato, cuando se pusieron en marcha, Nick le susurró al oído:
-Por fin solos.
Ella se volvió y le sonrió.
- Miley, ¿en qué piensas? -le preguntó él con ternura.
-En nada importante -respondió Miley consciente de que Lola estaba escuchando.
-Está soñando con la vida doméstica -comentó Lola con una falsa sonrisa-. Niños y limpiar la casa, seguro.
En ese momento, Joe apareció a su lado.
-Yo diría que si Miley está soñando en algo es en la carrera que aún puede tener como modelo en Sydney. Si no va allí, es sólo porque ella y Nick están sumamente enamorados.
-Sí, Joe, vale - Miley miró a su amigo con expresión de advertencia.
Luego miró a Nick, que parecía muy serio de repente.
El padrino de Nick se sumó al grupo.
-Damas y caballeros, antes de que los novios nos dejen, me gustaría que brindáramos por su felicidad.
Brindaron y aplaudieron.
En breve, después de que todo el mundo les desease mucha felicidad juntos, les acompañaron a la salida del hotel donde los esperaba una lancha motora.
La sorpresa hizo echarse a reír a Miley.
Cuando todos se arremolinaron alrededor de la motora para despedirlos, Miley se abrazó a su hermana.
-¿Estabas enterada tú de esto? -le preguntó a Demi.
-Claro. ¿Quién crees que te ha hecho la maleta?
Al cabo de un rato, cuando se pusieron en marcha, Nick le susurró al oído:
-Por fin solos.
Ella se volvió y le sonrió.
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