domingo, 29 de enero de 2012

cap 24,.



—Miley vino hace un rato para ver si podía ayudarte. Llamó, pero no contestaste, así que entró. Parece que tú y Carmel estabais… ocupadas —dijo él en tono de mofa—. En el baño. ¿Así es, verdad 
Miley ?

—Sí —confirmó ella y vio cómo las chicas se retorcían.

—¿No tienes nada que decir, Delta? —preguntó furioso Nick.

La culpabilidad pasó a ser un desafío.

—No. ¿No tendría mucho sentido, si ella nos ha visto?

Nick miró a su novia disgustado.

—Sólo dime una cosa. ¿Cuándo pensabas dejarme? ¿Después de que naciera nuestro primer hijo, o antes?

—No tenía intención de dejarte.

Nick se quedó perplejo y Delta consiguió parecer apenada.

—Me gustas, Nick —insistió—. Eres el único hombre que he conocido que he soportado que me toque. Por eso tenías que ser tú, ¿no lo ves?

—Sólo sé que tomaste mi amor y escupiste sobre él.

—Oh, Nick, no seas tan dramático. Nunca me has querido de verdad. Lo sé porque yo sé lo que es querer a alguien de verdad. Yo amo a Carmel y Carmel me ama. Nos queremos desde que teníamos quince años. Te gustaba, eso es todo. Encajaba contigo. Y con tu madre. Pero no me querías.

—No sabes de qué estás hablando. Ahora quiero que tú y tu… novia… salgáis de esta casa. ¿Tienes aquí el coche, supongo?

—Sí.

—Entonces vete y no vuelvas a contactar conmigo. Tendrás noticias mías en su momento. No en persona. Enviaré los papeles de anulación del matrimonio a casa de tu padre.

—No se lo digas, Nick. Te lo ruego. Me desheredará. Por eso tengo que casarme. Está paranoico con los homosexuales, y con las madres solteras, y con todo lo que ocurre en este mundo.

—No se lo diré. No se lo diré a nadie. ¿Crees que quiero parecer tonto?

—No eres tonto, Nick. Eres un hombre bueno. Eres…

—¡Por favor, vete!

Él las vigiló hasta que se fueron. Una vez que el coche desapareció se dirigió a
Miley , que estaba a su lado en silencio.

—¿Tienes un abrigo? —preguntó él.

—Tengo una chaqueta arriba.

—Vete por ella y quedamos aquí en dos minutos. Será mejor que traigas tu bolso también, y todo lo que puedas necesitar. Nos vamos.

—¿Nos vamos?

—Estás a punto de convertirte en mi novia. Nos vamos a ir para evitar el famoso ¡vivan los novios!, que encanta a los invitados borrachos de las bodas. Mi madre puede decirle al padre de Delta que su querida hija y su amor se han ido temprano —la sonrisa de Nick era muy irónica—. Pensará que se refiere a la novia y al novio. Le diré a Steve que elija a algunas personas para que salgan a despedirnos mientras salimos corriendo en mi Jaguar. A través de los cristales polarizados no se darán cuenta de que no eres rubia.

—Pero, pero…

—Piensa en la alternativa,
Miley . ¿Quieres que todo el mundo se entere de que esta boda ha sido un desastre? ¿Por qué quieres que la gente la recuerde? ¿Por su creatividad y su esplendor? ¿O porque los novios no pasaron del banquete? Claro que, siempre puedo escapar con mi madre, pero creo que preferirá quedarse aquí.
Miley comprendió el sentido de lo que decía y suspiró.

—Voy por mi chaqueta.

—Creo que es lo mejor —dijo Nick.

No hay comentarios:

Publicar un comentario