Luchó por abrirse paso.
Pero entonces oyó un grito y vio a un policía ayudando a alguien que había caído a un lado de la carretera.
El hombre se incorporó y ella reconoció la figura, a pesar de la oscuridad, incluso antes de ver su cara a la luz de las llamas.
Los policías la soltaron y ella corrió hacia Nick y se echó en sus brazos, volviendo al lugar al que siempre había pertenecido.
Muchas horas más tarde, el día casi había pasado y empezaba a anochecer.
Estaban los tres en casa y nada, excepto algunos moretones, hacía pensar en la noche anterior. Habían pasado la mayor parte del día en la comisaría, siendo interrogados por varios policías, sin que Miley abandonara la mano de Nick en ningún momento.
Nick ya lo sabía todo y sabía la mayor parte ya anteriormente. Al parecer, cuando la policía la detuvo en Manchester, comprobaron que había estado en la cárcel y habían dado la información a la policía local. Estos habían hablado con Nick el primer día de su vuelta.
El ordenador había, como es lógico, sacado a la luz su relación con Rick, y la policía lo estuvo buscando durante algún tiempo. Persuadieron a Nick de que les permitiera poner un micrófono en el teléfono cuando salió con Sam y con Miley a comer y aquella noche se había visto con ellos en el pub.
Fue entonces cuando oyeron la llamada de Rick y supieron del robo antes de que Miley los llamara. Incluso supieron dónde se estaba cometiendo, porque habían puesto un emisor de señales en el coche. Un coche que ya no era más que un montón de chatarra que alojaba el cadáver de Rick.
La policía había sido muy amable y considerada.
Les dijeron que podían marcharse, que, técnicamente, Miley no había cometido ningún delito y no había cargos contra ella. Cenaron y acostaron a Sam, que había pasado todo el día muy emocionado, en compañía de una mujer policía.
Cuando se quedaron solos, Nick sentó a Miley a su lado, en el sofá, acariciándole el cabello.
—¿Sabes? Todavía tengo que hacerte algunas preguntas —dijo.
Miley suspiró.
—Sí. Quieres saber por qué cuando nos conocimos no te dije que había estado en la cárcel.
—Ésa es una de ellas. Cuando la policía me lo dijo, me quedé de piedra.
—Estaba muy avergonzada de mi pasado. Inventé una historia para no tener que decir dónde había estado todos aquellos años, para decirla si pedía un trabajo, si un amigo me preguntaba, esas cosas, y ésa fue la historia que te conté —dijo, Miley y se rió, nerviosamente—. Es lo que yo quería creer, supongo. Así que la primera vez que salimos y me preguntaste, también te la conté a ti. No esperaba volver a verte.
—Pero yo dejé claro que quería seguir viéndote el resto de mi vida.
Miley asintió
—Tenía miedo de decepcionarte.
—Cosa que nunca has hecho —dijo Nick con lealtad.
—¿Cómo puedes decir eso después de los últimos meses? —dijo Miley—. No te he causado más que disgustos. Lo único que quería era evitar que sufrieras, quería salvarte, pero todo era cada vez peor.
Nick se quedó inmóvil.
—¿Por qué no confiaste en mí? Has estado viviendo todos estos años con una mentira.
—Estaba petrificada, pensaba que si lo averiguabas, podría perderte.
—Pero tú tenías que saber que yo nunca te abandonaría.
—Oh, sí, sabía que no lo harías porque eres un hombre de honor, pero se pueden perder otras cosas y eso podía destruirnos. Temía perder tu respeto, caer del pedestal en el que me habías puesto. Temía que otra gente pudiera averiguarlo y que perdiéramos a nuestros amigos, podrían mirarte con otros ojos en tu trabajo… —dijo Miley, e hizo una pausa—. Y eso todavía puede suceder, cuando todo esto salga a la luz.
—No saldrá —dijo Nick con firmeza—. Ravena está muerto y, en lo que se refiere a la policía, el caso está cerrado.
—Una vez se llevó a Sam; dijo que aunque a él le pasara algo, uno de sus amigos podría venir por Sam —dijo Miley.
Nick le puso un dedo en los labios.
—No tenía amigos, era demasiado desconfiado. No debes tener miedo, era sólo una amenaza vana, para que tú hicieras lo que él quería.
—Oh —exclamó Miley, mirándolo con esperanza—. ¿Significa eso que Sam está seguro?
—Completamente seguro.
Miley apretó los puños y apartó la mirada.
Todavía quedaba algo por decir, tenía que darle una opción.
—Si después de esto —dijo con dificultad—, ahora que sabes que estuve en la cárcel, crees que es mejor que no sigamos juntos… lo en… entenderé.
Nick le puso un dedo en la barbilla, para que lo mirase.
—He oído la cinta que la policía grabó de la llamada de Ravena. Te dijo que se iba a España, que ya no volverías a verlo. Tú podías haber aprovechado la ocasión, haberle dejado cometer el robo y no decir nada, pero llamaste a la policía. ¿Por qué lo hiciste?
Miley se encogió de hombros.
—Sabía que estaba mintiendo. Cuando se quedara sin dinero, habría vuelto. Nunca me habría librado de él y él seguiría amenazando a Sam. Sólo tenía dos opciones y decidí jugármela, averiguar adónde iba e impedírselo, para que volvieran a meterlo en la cárcel.
—¿Dos opciones? ¿Y la otra?
Miley bajó la cabeza.
—Asegurarme de quedar fuera de su alcance… para siempre.
—¡Miley! ¡No! —dijo Nick abrazándola con fuerza—. ¿Cómo has podido ni siquiera pensar en hacer algo así?
—Tardé mucho en pensarlo… cuando pensaba en Sam y en ti… Soy muy cobarde.
—No, no lo eres —dijo Nick, limpiándole una lágrima con los labios—. ¿Cómo puedes decir que eres una cobarde cuando trataste por todos los medios de protegernos?
Tiró de ella y la apoyó sobre su regazo, y la besó en la frente, en los párpados, en las mejillas.
—Todo ha terminado —dijo—. Y nadie lo sabrá nunca. Mis padres y nuestros amigos, todo el mundo pensaba que estabas en casa de tu tía. Podemos volver a llevar la vida de siempre, ahora estás a salvo. Estás en casa, mi amor . Nadie va a hacerte daño nunca más. Yo te cuidaré, ya lo sabes, Sam y yo te cuidaremos. Te amo. Te amo más que a nada en el mundo.
La besó, y Miley no pudo hablar.
Fue un beso tierno y apasionado a la vez, más intenso que todas sus palabras.
Al cabo de un rato, Nick se levantó, sosteniéndola entre sus brazos todavía y la llevó a las escaleras.
Una vez que estuvieron en la cama, Miley exhaló un largo suspiro de satisfacción.
—Me siento como si hubiera estado en un largo viaje y hubiera vuelto a casa sana y salva.
—Sé cómo te sientes.
—Ojalá pudiera compensarte.
—Puedes —le susurró Nick al oído.
Miley se rió.
—Haré lo que pueda.
Al cabo de unos meses, en una helada noche de invierno, cuando la luna brillaba en las copas de los árboles, le compensó por completo dándole lo que él le había pedido: la hija que había deseado desde hacía tanto tiempo, para que su familia y su felicidad fueran completas.
¡FIN!
wow me encanto el fin
ResponderEliminarestuvo genial
nick ya sabia la vdd de miley
Muy bonito, nick ya lo sabía todo!
ResponderEliminarMejor! Si no fuera así no sé lo que podría suceder a Miley!
Bella historia,realmente me encanto!
un beso!
mi vidoooo lo q paso para salvarla y ella para protegerlos eso es amor gente lol me encantooo la nove aver cuando subes nueva hehe cuidate tocaya hermosa.
ResponderEliminarAWW!!! :') ... ESTA NOVE INCREIBLE!! :) ... PUBLICA MAS... POR FA!!
ResponderEliminarATTE: MENNY!! :D